miércoles, 6 de noviembre de 2013

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Reportaje sobre la muerte del presidente Kennedy.

¡Mataron a Kennedy!

La música en los adolescentes


La música siempre ha sido uno de los elementos principales en la formación de la cultura, y a su vez, indudablemente interviene en la constitución de costumbres y tradiciones, pues éstas son manifestaciones del aspecto emotivo del hombre. 

En tal sentido, debemos decir que los miembros más jóvenes de la sociedad son los más expuestos a las influencias, a tal punto esto es así, que los adolescentes, por ejemplo, fundan su identidad a través del vestuario, el peinado, el lenguaje, y la música. Asimismo, los jóvenes, que se movilizan en grupos, forman a partir de dichos elementos sus patrones de conducta. En los grupos en los cuales el elemento de unión es la música, las creencias se generan a partir de ella. Ella es la que fija la forma de vestirse, de peinarse, de moverse, de hablar. Este conjunto de ideas construye la identidad de ese grupo de pertenencia. Por eso es que la población joven y adolescente es la que adquiere mucho más material discográfico o es la que más concurre a recitales. 

En un mundo que tiende a la homogeneidad extrema, la música parece ser una alternativa para mostrar alguna diferencia: ser original, independiente o rebelde, e ir contra la corriente. Quizás en busca de una identidad distinta a la de padres, o quizás, sólo ocupar el tiempo libre, o ahogar el sentimiento de soledad, y encontrar personas en quienes ampararse ante las exigencias del sistema. 

El hecho es que una de las actividades más frecuentes de los adolescentes es escuchar música. La música une a individuos de puntos muy diferentes del mundo. 

El mercado 
Esto no es ignorado por las compañías discográficas, que conocen el mercado. Por eso, los medios juegan un rol importante que utilizan estas compañías para difundir la nueva música y nuevos artistas.

La integración de las personas a grupos o sociedades se realiza por medio de la socialización, donde adquieren la cultura y, una vez integrados, actúan o se comportan según las normas y otros medios usados por el control social. La música es uno de los conectores que desempeña esa función. 

En toda época y lugar, han existido, existen y existirán personas y grupos que se aíslan, apartan, rechazan o violan las normas del comportamiento social en un mayor o menor grado, es decir, no se adaptan a tales normas, produciendo una desviación, una anomia. Por tanto, la importancia de la música como punto de conexión radica en la influencia, que ésta tiene en los jóvenes y adolescentes, entre 13 y 17 años.

A todo esto, se ha determinado, mediante una serie de factores en el ámbito psicosocial, referentes a la influencia de la música en los adolescentes, que la música es un elemento cultural muy adoptado por las nuevas generaciones, muchas veces, debido al contenido violento y degenerador que contiene, tanto en la música, y a veces en las letras, y como una manera de expresar sentimientos de rebeldía, rabia y tristeza en el joven. 

Los adolescentes y la lectura.

El documento “Claves para formar lectores adolescentes con talento” presenta siete elementos fundamentales para el desarrollo de este hábito.

Embarcarse en la aventura de la lectura no solo  proporciona deleite y placer, sino  que además crea las condiciones para el desarrollo de las inteligencias en cada persona que la practique.

De hecho, si valoramos sus beneficios y virtudes vemos que la lectura  es una herramienta de poder para los individuos y las sociedades, que al apropiarse de la información y conocimientos que ofrece abre las puertas del aprendizaje y el desarrollo de nuevas ideas que pueden ser puestas al servicio de la ciencia, el desarrollo humano y social.
La lectura, además, es un recurso para la formación educativa y en valores, permite formar personas más cultas, reflexivas, criticas, autónomas y libres, capaces y competentes en distintos ámbitos de la vida; personal laboral y social.
Es por esta razón que lograr que los jóvenes y los niños desarrollen el hábito de la lectura es una meta primordial  en los sistemas educativos de nuestra región.
En la actualidad se produce amplia lectura y propuestas para alcanzar este objetivo. Sin embargo, leer también debe ser un objetivo personal de crecimiento como persona. Para tales fines a continuación proponemos la consulta del documento titulado “Claves para formar lectores adolescentes con talento”.
Es un material que no tiene desperdicios como propuesta para fomentar la lectura en los jóvenes fundamentada en siete elementos claves para desarrollar el talento de la lectura.

En opinión la lectura es imprescindible para los adolescentes, y espero algún día todos descubran este maravilloso mundo.


Religión en los adolescentes



La adolescencia es una época difícil, también en lo religioso. Proliferan las dudas de fe, que pueden ser por la no comprensión de ciertas verdades religiosas; o como resultado de la decepción que experimentan cuando piensan que la religión o sus instituciones no satisfacen sus exigencias; o por su vacío afectivo y el no encontrar sentido a la vida. También la falta de personalidad, dado el clima poco favorable a la práctica religiosa, que les impide luchar contra corriente y mantener una fe que sí existe, pero que no tienen valor para defender; o puede ser cuestión de pereza, porque salen el sábado por la noche y luego no tienen fuerzas para levantarse e ir a Misa el domingo. 


Los adolescentes no desconfían tanto del contenido de la religión como del modo en que se la utiliza para controlarlos.
Cuando llegué a ser padre, todos querían sostener en sus brazos a mis hijos. La gente hasta les traía regalos, juguetes y dulces.
Pero ahora mis hijos son adolescentes, y en estos días no son muchos los adultos que les hacen fiestas. En realidad, todos los que vienen a ver a mis adolescentes son otros adolescentes. Y no tienen un interés especial en que los demás estemos cerca de ellos. Prefieren sentarse afuera en el frío antes que arriesgarse a estar en una sala llena de adultos o de niños.
En realidad, los adolescentes no molestan a nadie mientras no se comporten como adolescentes. En verdad, los adultos gozan con los adolescentes cuando actúan como adultos. Los adultos hasta aprecian a los adolescentes cuando actúan como niños. Pero cuando los adolescentes actúan como tales -vergonzosos, rebeldes, a veces grotescos y odiosos, y continuamente en abierto desafío a nuestras más preciadas creencias-, la gente los resiste.
¿Creyó alguna vez un padre que su dulce infante llegaría a ser adolescente?
¡Cuidado! Tener un hijo pone en movimiento un impresionante ejemplo de causa y efecto. Quiero advertir a los que tienen bebés movedizos: en alguna parte de esa masa de tejidos en crecimiento se está desarrollando una voluntad que se prepara para enfrentarlos alrededor de los 13 años.
Hace unos días, un padre me hizo la siguiente observación: "Mis hijos están en la edad perfecta: demasiado pequeños para pedirme prestado el auto".
Otro dijo: "Dios es considerado; nos da 12 años para desarrollar amor por nuestros niños antes de transformarlos en adolescentes".
Sospecho que muchos adultos temen a los adolescentes. Como resultado, a menudo se los ignora, se los explota, se los pasa por alto, se los desprecia o se los trata con condescendencia. Y su único gran pecado es que los vemos como adolescentes.


Los tatuajes en la adolescencia.

Miles de chicos y chicas toman la decisión de tatuar sus cuerpos durante la adolescencia. Algunos padres son muy permisivos con esas decisiones pero otros se oponen a que sus hijos lleven esas marcas permanentes. En ambos casos, la mayoría de los padres carece de información suficiente sobre lo que es un tatuaje.
Por eso es importante que los padres de adolescentes sepan exactamente en qué consisten esas marcas, cuáles son los riesgos de tatuarse, qué hay que saber para elegir un tatuador o cómo pueden eliminarse los tatuajes si uno se cansa de ellos. Solo así podrán aconsejar a sus hijos, tanto para que se hagan un tatuaje seguro como en el caso de que no se lo permitan.

Qué es un tatuaje
Un tatuaje es una herida que se hace con agujas en las capas profundas de la piel y en la que se inyecta tinta de diferentes colores.
Hacerse un tatuaje es doloroso. No a todas las personas les duele igual pues depende de la habilidad del tatuador, de la zona en la que se haga y de la capacidad de aguantar el dolor de cada persona pero hacerse un tatuaje siempre es doloroso.

Por qué tantos adolescentes se tatúan
La adolescencia es la etapa de la rebeldía. Chicos y chicas comienzan a alejarse de sus padres y a acercarse a su grupo de amigos. Tatuar sus cuerpos supone por una parte diferenciarse de los adultos, afirmar su personalidad con un adorno permanente en su cuerpo y, muchas veces, entrar a formar parte de un grupo ya que muchos otros adolescentes lucen esas marcas.

Quién no debe tatuarse

En general los padres conocen bien a sus hijos y entienden la importancia de sus decisiones pero si el adolescente es demasiado inmaduro es aconsejable recomendarle que espere un poco antes de hacerse un tatuaje ya que estos son permanentes. Además, si el adolescente tiene algún problema de salud como alergias, diabetes, algún tipo de infección, enfermedades de la piel, acné o enfermedades del sistema inmunológico debe consultar a su médico antes de hacerse un tatuaje.